Los viajes a América antes de Colon


En los últimos años se ha puesto en duda el carácter de descubrimiento de América en 1492. Esta hipótesis, publicada en el diario la Nación afirma que Colón conocía la ruta para llegar a aquel nuevo mundo porque ya había estado allí en 1485. La hipótesis se basa en un mapa conservado en el Museo Topkapi de Estambul, la Capitulación de Santa Fé y una inscripción en la tumba del papa Inocencio III, en la basílica de San Pedro, en Roma.




El mapa es el del almirante de la flota turca Piri Reis, quien en 1513, trazó una cartografía del mundo que incluía a América y la Antártica. Pero lo que interesa no es el diseño, sino las notas marginales, en las que Piris Reis declara que para elaborar su mapa consultó uno confeccionado por el mismo Colón en 1485 y un libro perteneciente a Colón, que databa de los tiempos de Alejandro Magno (360 AC). Estos documentos fueron obtenidos de un prisionero que había sido marinero de Colón en dicha expedición.

El prisionero le habría relatado a Piris Reis lo siguiente:

..."Los habitantes de esta isla viendo que ningún mal les venía de nuestro barco, por consiguiente, cogieron pescado y nos los trajeron, empleando sus canoas. Los españoles se alegraron no poco y les dieron baratijas, pues Colon había leído en su libro que a aquellas gentes les gustaban mucho las baratijas".

Por otra parte, la lápida de la tumba de Inocencio III, tiene una inscripción en la que se afirma que, bajo su pontificado, se consumó “la gloria del descubrimiento del nuevo mundo”. Colon habría tomado contacto con un continente desconocido mediante uno o más viajes promovidos por Inocencio III, y financiados por su pariente Lorenzo de Medici, llamado El Magnífico.

Inocencio III murió en julio de 1492 y Colón zarpó del puerto de Palos el 3 de agosto (curiosamente, el día mismo que se cumplía el plazo para la expulsión de los Judíos de España). Cuando Colón llegó a América asumió el pontificado un Borgia, el papa Alejandro VI; se dice que, con su ayuda (esto es, su consentimiento de guardar silencio), los reyes de España “se apropiaron” del mérito del Descubrimiento, e hicieron desaparecer los documentos precedentes y así condenaron al olvido las expediciones anteriores del almirante.

Una tercera prueba la encontramos en la alusión a los anteriores viajes en el encabezamiento del acuerdo comercial firmado entre Colon y Los Reyes Catolicos, en Abril de 1492, denominado, las Capitulaciones de Santa Fe. Allí se manifiestan las cesiones de títulos y dinero que le otorgan a Colon “a satisfacción de lo que ha descubierto en las mares y del viaje que ahora, con la ayuda de Dios, ha de hacer por ellas...”

De ser esto cierto implicaría que tanto Colón, como los Reyes, la corte y la Jerarquía Eclesiástica conocían la existencia del continente, las riquezas de oro y plata que encontrarían y tendría otro sentido la expulsión de los Judíos de España y la prohibición para Musulmanes y Judíos de ir a América bajo pena de muerte.

España vivía el tiempo de la reconquista. Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, habían superado con su matrimonio el desgarramiento de sus dominios. A comienzos de 1492 habían recuperado la ciudad de Granada y con ella el último reducto de la religión musulmana en el suelo español. Habían dejado atrás casi ocho siglos de convivencia entre cristianos, judíos y musulmanes, y la guerra de reconquista había agotado el tesoro real. Pero esta era una guerra santa, la guerra cristiana contra el Islam, y no es casual, además, que en ese mismo año, 1492, ciento cincuenta mil judíos declarados, fueron expulsados del país después de mas de 2000 años de residencia (huyeron de Jerusalén en siglo IV A:C: escapando del cautiverio de Babilonia estableciéndose en Castilla y Vascónia y una segunda oleada en el año 70 cuando Tito destruyó Jerusalén) Una cifra importante de judíos se convirtió al catolicismo y otros fueron asesinados.

Recordemos que los Judíos en España moraron a sus anchas hasta el advenimiento de Constantino y la posterior caída de los Visigodos que eran arrianos (año 600). A partir de allí, los Católicos tomaron el poder y persiguieron a los Judíos, los que se aliaron con los musulmanes y permitieron la conquista árabe (año 712). La misma fue detenida en los Pirineos, antes de llegar a Francia, por Carlos Martel (732) dando origen posteriormente al reinado Carolingio.

En 1492, España adquiría realidad como nación alzando espadas cuyas empuñaduras dibujaban el signo de la cruz. La reina Isabel se hizo madrina de la Santa Inquisición. El papa Alejandro VI, que era valenciano, convirtió a la reina Isabel en dueña y señora del Nuevo Mundo y la Iglesia no se hizo rogar para dar carácter sagrado a la conquista. La expansión del reino de Castilla ampliaba el reino del Dios católico sobre la tierra.

No obstante Simón Wiesenthal  – el ya fallecido buscador de nazis fugitivos – en un libro publicado a mediados del Siglo XX – titulado “Las Velas de la Esperanza” afirma que Colón viajó a América en misión secreta de la colectividad sefardita española para asegurar un lugar donde los judíos residentes en la península pudieran establecerse ante la necesidad de ser obligados a emigrar.

Es curioso que Colón, a quien tanto le gustaba la figuración y las pompas, haya hecho levantar anclas del Puerto de Palos a sus tres navíos en forma secreta, intempestiva, en horas de la madrugada cuando todavía el Sol no estaba sobre el horizonte. Embarcó aquel viernes 3 de agosto de 1492, a 30 judíos, incluyendo a Luis de Torres quien leía hebreo. Esto debido – de acuerdo a Wiesenthal – al hecho de que por “entonces se creía que las diez tribus perdidas de Israel se encontraban en las Indias". Esto ocurre justo horas antes de que venciera el plazo impuesto por el Rey Fernando, el Católico, para que todos los judíos no conversos abandonaran territorio español. A diferencia de lo que era habitual en este tipo de viajes, Colón no lleva a ningún sacerdote católico.

Conviene precisar, ahora, que el viaje es financiado principalmente por un destacado comerciante Luis de Santangel (judío converso) – Escribano de Ración de la Casa Real y Tesorero de la Corona de Aragón, algo así como el Ministro de Economía del Rey Fernando – y algunos otros judíos como Abraham “el Viejo” y el Rabí Isaac Abravanel. Es falso que se empeñaran las joyas de Isabel, reina de España.

A la luz de los nuevos hallazgos sabemos plenamente que Colón redescubrió América, reveló a la Europa Occidental un continente cuya existencia era solo conocida hasta entonces por algunos iniciados, pero... acaso no era él mismo un iniciado?  Los historiadores afirman que Colón era miembro de la Orden Fraternal de Navegantes portugueses conocida como CABALLEROS DE CRISTO, que fue una rama de los TEMPLARIOS Quienes recordamos el dibujo escolar de la tres carabelas, vemos las cruces grabadas en las velas de proa de cada embarcación que tienen gran semejanza con la Cruz Templaria, y esta a su vez con la cruz universal maya.

De donde obtuvo Colón las cartas, informes y libros para poder hacer el primer viaje en 1485 ?

Los Templarios, hasta el 13 de octubre de 1307 cuando fueron perseguidos por el Papa Clemente V y el Rey de Francia Felipe IV, poseían en el Mediterráneo una gran flota naval, rival de la veneciana y la musulmana con la que obtuvieron el monopolio de los transportes entre Europa y Oriente Medio. La desaparición de la Flota Templaría se ha convertido en uno de los grandes misterios de la historia. Sus barcos estaban preparados para resistir grandes tormentas y su sistema de navegación, mediante compases de imanes y mapas astrológicos eran muy avanzado en esa época. Muchos sostienen que la flota templaría escapó en masa a Escocia y posteriormente a Portugal en busca de asilo político y seguridad.

En Portugal conservaron una organización cohesionada y simplemente cambiaron su nombre por el de Caballeros de Cristo, contando con el apoyo Real, con la cual a la Iglesia Romana no le quedo otro remedio que hacer la vista gorda. El propio Rey Alfonso IV sería nombrado Gran Maestre de la Orden y más adelante el infante Enrique el Navegante, a quien algunos historiadores atribuyen un viaje a América en torno al año de 1395, se convertiría en Gran Maestre de los Templarios portugueses.

Por su parte, los templarios que en 1307 huyeron hacia Escocia consiguieron mantener cierta cohesión bajo la protección de la familia SINCLAIR en Rosslyn, donde hay un Cementerio Templario. Cabe destacar que según algunos historiadores, los Templarios en Escocia crearon la MASONERIA,

Bajo el patrocinio del príncipe Henry Sinclair, los hermanos Nicolo y Antonio Zeno llegaron a las costas americanas en 1392. La expedición integrada por una flota de doce barcos equipados con cañones, guiada por Antonio Zeno tenía a Sinclair al mando. En la capilla de Rosslyn (replica del templo de Salomón) encontramos mas pruebas del viaje transatlántico de Henry SInclair; allí podemos ver grabados anteriores al viaje de Colón de maíz indio y de aloe norteamericano.

En una carta de 1458, Nicolo Zeno le describe a su hermano Antonio con lujo de detalles, las ciudades y las características de los pueblos que habitaban la actual zona de Veracruz en 1392, fecha del segundo viaje a América. Previamente, en 1374, ya habrían realizado una primera incursión que alcanzó la actual zona de Massachussetts, que sería el lugar al que habrían llegado los templarios en fuga de Escocia.

Otra prueba de que Colón sabía a donde se dirigía es una carta manuscrita de Cristóbal Colón, que publicara su hijo Fernando y en la que el almirante escribe textualmente: "Junto a la Geografía de Ptolomeo tengo el informe de Zeno".

Mas allá de estar documentadas la llegada a América de los continuadores de los templarios y de los Musulmanes desde Lisboa en el año 1013, antes de su descubrimiento oficial en 1492, los Templarios han viajado al continente americano antes de su disolución en 1307 de forma más que planificada.

Las expediciones a ultramar partieron especialmente desde los puertos atlánticos de La Rochelle (Francia) y Noya (Galicia, España), al objeto fundamentalmente de abastecerse de plata, en especial de los yacimientos argentíferos de México y Perú. Esto explicaría el origen de la plata con la que la Orden del Temple financió, en menos de cien años, setenta iglesias y ochenta catedrales góticas. Es innegable que durante los siglos XII y XIII los templarios obtuvieron una gran fortuna en monedas de plata, mineral que, al parecer, habría resultado casi imposible encontrar en Europa.

Ya en el siglo XIII eran desembarcados en Normandía troncos de una madera denominada “brasil” (de “brasa” por el color similar a un carbón encendido) manteniéndose en secreto el origen de los mismos; salvo en el “Libro de los Gremios” en que se deja clara constancia. De esos mismos “Gremios” (que habían recibido, en su momento, a miembros de la Orden del Temple cuando la persecución de Felipe IV, rey de Francia) surgirá cuatro siglos después la moderna Masonería especulativa. A la vez fueron – en ese siglo XIII – los Templarios quienes administraban los Gremios y eran conocedores de América de donde arribaban sus naves para, entre otros productos, extraer la plata con que financiaron todas sus construcciones.


Por otro lado, existen pruebas que tras la orden de arresto partieron navíos templarios hacia América desde Escocia y desde las provincias templarias de la península Ibérica (PORT GRIAL), previa escala en las islas Canarias. - Los navíos templarios que partieron de Escocia llegaron a las costas de Norteamérica, concretamente a algún lugar situado entre Terranova y Massachussetts, donde por cierto existen algunas evidencias. Es precisamente en estas zonas donde tiempo después arribaron los colonizadores ingleses . En 1974 se descubrió en la península de Nueva Escocia en EEUU los restos de un castillo del siglo XIV .

De los viajes hasta América del Sur se puede ver en (San Antonio Oeste - Pcia de Rio Negro) una piedra con inscripciones templarías encontrada recientemente.

Algunos historiadores aseguran que los templarios fueron asesorados para realizar los viajes a América por los vikingos daneses que llegaron a México y Sudamérica ya en el siglo X.

Los vikingos noruegos desembarcaron en América cinco siglos antes que Colón, el año 986 y 1002, habían visitado la Costa Atlántica de los Estados Unidos. El adelantado fue el navegante Herjolfsson, quien al perder el rumbo en su camino hacia Groenlandia, llegó a una playa baja y arbolada, según quedó registrado en la tradición oral nórdica. Hubo otra expedición comandada por el hijo de Eric, el Rojo (Erikson). Según hallazgos arqueológicos recientes, el campamento podría haber estado en el extremo nordeste de Terranova, en Canadá. Allí, se encontraron ocho casas cubiertas de césped.

También los chinos llegaron a América 70 años antes que Cristóbal Colón en una gran flota, de barcos de mayor tamaño que las carabelas de Colón según el marino británico G. Menzies en su obra reciente "1421". Esta teoría se basa en que en el siglo XV la arquitectura naval china era la más avanzada del mundo. Los juncos eran mucho más grandes y resistentes que los barcos europeos y contaban con avances técnicos desconocidos en occidente, como el timón fenestrado y los mamparos para impedir los hundimientos.

Entre las pruebas que aporta Menzies se encuentran una escultura de la dinastía Ming encontrada en Kenia, y ejemplares de porcelana encontrados en lugares como Perú y CaliforniaLas referencias escritas de la época solo reflejan el viaje de Zheng He hasta África, no mencionan un viaje más largo.

Sólo siete barcos regresaron a China, en octubre de 1423, pero se encontraron con un país sumido en un gran caos económico y social después del derrocamiento del emperador, y los barcos fueron destruidos y con ellos los diarios de sus viajes.

Hay indicios que desde 450 A.C. los chinos realizaron sus primeros viajes por el Pacífico llegando a las costas americanas. En China hay documentos que mencionan animales y plantas con descripciones que se ajustan a las de los búfalos y el maguey (mezcal) describiendo en este último caso hasta las aplicaciones útiles que este vegetal tiene y que los aborígenes precolombinos siempre aprovecharon. Los chinos le hablaron a Marco Polo (1254/1324), quien fue contemporáneo de la Orden del Temple, de que más allá del mar había una civilización.

Por lo que hasta ahora sabemos en el año 1000 (500 años antes de descubrimiento oficial) ya se conocía en Europa el continente Americano y este conocimiento que tuvieron, entre otros los Templarios, se debió a la existencia de antiguos mapas en los que figuraba alguna tierras al otro lado del Atlántico. ¿De donde habían sacado dichos mapas, que los animaba a realizar largos viajes hacia lo desconocido?

Mucho antes y después del "Descubrimiento de América", circulaban por Europa unos mapas extrañamente exactos en los que se veían continentes y líneas ribereñas, que, en algunos casos, tardarían siglos en ser descubiertos. Estos mapas llamados portulanos eran utilizados por muchos marinos quienes los emplearon durante siglos como instrumentos secretos de navegación de puerto a puerto, siendo celosamente guardados a fin de proteger sus rutas comerciales.  Los historiadores Enrique de Gandía, Jacques de Mahieu y Dick Edgar Ibarra Grasso – entre tantos otros – constataron la existencia de mapas – donde pues advertirse no sólo el continente americano sino también la Antártida – confeccionados siglos antes del arribo de Colón a éstas costas.

El famoso mapa de Ptolomeo, que muestra el continente americano, se basa en el trazado por Marino de Tiro (Siglo I a. J.) quien en un barco romano guiado por un capitán griego (navíos enormes con capacidad hasta para 600 pasajeros y amplias bodegas) realiza un viaje comercial a Indochina navegando por Borneo. Hasta las actuales costas peruanas sobre el Océano Pacífico

Normandos, bretones y vascos pescaban en Terranova desde el Siglo XIV, a punto tal que todavía hoy hay un sitio que se llama “Cabo de los Bretones” enclavado en la actual provincia canadiense de Nueva Escocia. Hacia finales del Siglo XV, se hizo necesario dar a conocimiento público  la existencia del Nuevo Continente, lo cual – hasta ese momento – era mantenido en el mayor secreto posible. Que, para ser concretos, cada vez era menos secreto y menos posible de mantener.

Cuando se advirtió que ya era imposible seguir manteniendo el ocultamiento, los reyes de Portugal, España y Francia – en acuerdo con el Papa – idearon un plan que les permitió dar a luz los hechos mediante un relato (al que Colón se prestó no sin inconvenientes) que les permitió dividirse las Nuevas Tierras con visos de legalidad.

El Tratado de Tordesillas es el acto que cierra toda esta historia. Firmado  el 7 de junio de 1494 entre los representantes de Isabel y Fernando, reyes de Castilla y Aragón con el rey de Portugal Juan II usando la propuesta del Papa Alejandro VI. 

Los viajes que se habían hecho desde el Siglo X al XV  fueron netamente comerciales, de intercambio de oro y plata por baratijas y conocimientos y fueron realizados mayoritariamente por los Templarios buscando proveerse del metal de plata con el que acuñaron moneda en Europa.

Era difícil pensar en invadir por mar, en buques relativamente pequeños, un continente habitado por 90 millones de personas.

En los 100 años que transcurren entre 1500 y 1600 la población de América se redujo de 90 a 6 millones de habitantes, mediante la muerte por hambre, guerras y pestes. La conquista de América no podría explicarse sin la tradición militar de guerra de cruzadas que imperaba en la Castilla Medieval. Ese continente despoblado de sus pueblos originales se ocuparía siglos mas tarde con esclavos africanos y posteriormente europeos.

Se nos ha mentido sistemáticamente sobre el conocimiento que existía en la antigüedad de nuestro continente. En el año 150 el viajero y filósofo griego Pausanias, escribió que más allá del mar de occidente existían unas islas cuyos moradores tenían la piel roja y los cabellos negros y ásperos como las crines de los caballos. De esta manera describía al indio de América del Norte. Mucho antes, su colega Erastóstenes (330 a.C.) había dibujado un mundo en forma de esfera, calculando su diámetro y circunferencia con un margen de error de 1.3%.

Abu Al-Abbas vivió entre el 813 y 882, calculó que la medida de la tierra era de 56 millas y dos tercios por grado. Otro sabio musulmán en el año 1000 (Al- Biruni), utilizando mediciones con el astrolabio, confirmó la esfericidad terrestre y logró con asombrosa precisión las dimensiones de la tierra, la determinación de las coordenadas y de las diversas proyecciones cartográficas.

En Brasil se encontró una roca que contenía extraños caracteres que fueron descifrados por el Instituto de Historia de Rio de Janeiro: parte de la traducción dice así: "Somos caanaitas de Sidión, la ciudad del rey mercante. Fuimos atrapados en esta costa llena de montañas... sacrificamos una joven a los dioses celestiales en el año 19 de nuestro poderoso rey Hiram y nos embarcamos desde Ezión-Geber en el mar Rojo. Viajamos con diez barcos y estuvimos en el mar, todos juntos. Durante dos años recorrimos el perfil de Afrecha... fuimos separados por la mano de Baal y ya no seguimos con nuestros compañeros y de esta manera llegamos a estas costas 12 hombre y 13 mujeres..."

Si el rey Hiram gobernó desde al año 1553 al 1536 a.C., queda establecido que en las costas del sur de Brasil había arribado un grupo de semitas-caananitas, judío-hebreos y fenicios, tres mil años antes que Colón. Colón llevaba (en 1492) a bordo a Luís Torres, interprete el hebreo y probablemente el primer hombre en desembarcar. Una de las ausencias mas destacable de la lista en ese primer viaje es la de un sacerdote católico.

Josefo el historiador de los Judíos del Siglo I, observó que los Esenios creían que habitaban buenas personas en una tierra del otro lado del Océano, marcada por una estrella cuyo nombre era MERICA. (que en realidad es Venus, pero al atardecer en occidente). Estos grupos son los que enterraron los pergaminos secretos bajo el templo de Jerusalén (Herodes) y que en el año 1000 desenterraron los templarios. La tierra mística llamada MERICA debía estar registrada en las escrituras secretas. Es posible que los templarios se hayan enterado también de esta manera.

Después de Colón comenzaría en un primer momento un nuevo éxodo, esta vez trasatlántico, llegarían a la AMERICA, hombres de los pueblos gallegos, de los pueblos vascos, de los pueblos portugueses, de los pueblos hispanos, de los pueblos de pirineos, casi todos con vínculos judíos muchos de ellos perseguidos pero con ellos sus oficios y sus artes.


Pero el viaje de Colón seguramente no tuvo el impacto de los viajes posteriores. El mundo europeo y el americano intercambiaron productos como la papa, el maíz y el cacao -originarios de América. De Europa llegaron las gallinas, los caballos y el repollo, por ejemplo, acompañados de enfermedades que devastaron las poblaciones indígenas. Malaria, tifus, varicela, difteria y tos convulsa mataron a tantos indígenas como el afán conquistador y el deseo de riqueza de los recién llegados. Un encuentro de dos mundos que, por el momento, parece ser uno.



Bibliografia:

Diario La Nación.






Otras pruebas de que Colón no descubrió América:
§  El Doctor Barry Fell de la Universidad de Harvard presentó en su libro Saga americana y América BC (1980) evidencia científica sólida que apoyaba la llegada, siglos antes de Colón, de fenicios, celtas, africanos, romanos y musulmanes del Norte y Oeste de África. El Doctor Fell descubrió la existencia de megalitos como los ibéricos e irlandeses, encontró ogham (la escritura druida y celta de Irlanda y España), monedas e inscripciones fenicias, y romanas y escuelas musulmanas en el Valle del Fuego en Perú, en Allan Springs, en Logomarsino, el Cañon Keyhole (Nevada), en Mesa Verde (Colorado), en el Valle Mimbres (Nuevo Mexico) y en Tipper Canoe (Indiana) en fechas próximas al 700-800.
§  En un antiquísimo Libro del Tíbet, se describe un mapa, en el que quedan situadas con precisión Jerusalén, Babilonia, el mar Caspio, y otros lugares. Heródoto, ya en el siglo V antes de Cristo, escribió que Aristágoras de Mileto poseía una tablilla, en la que estaban grabados los mares y las tierras. En la Universidad de Yale se guarda un mapa, fechado en el año 1440, que demuestra, sin lugar a duda alguna, que los vikingos llegaron a Groenlandia y a Canadá, siglos antes de que lo hiciera Cristofake Colón, como el famoso Erik el Rojo.
§  En la mayoría de culturas mesoamericanas, se aprecian jefes de tribus y reyes con barba blanca, nariz aguileña y pelo claro además de pelo en pecho, contrario a los imberbes indígenas. En el arte olmeca aparecen tanto negros, como orientales o seres barbudos europeos.
§  Los antropólogos han probado que los mandingas -siguiendo instrucciones de Mansa Musa- exploraron muchas partes de América del Norte a través del Mississipi y otros sistemas fluviales. En Four Corners, Arizona, hay escrituras que muestran que incluso llevaron elefantes africanos a la zona.
§  Durante su segundo viaje, los indios de la Española (Haití) le dijeron que había habido gente negra antes de su llegada a la isla, como prueban las grandes cabezas olmecas. Como prueba, le mostraron a Colón las lanzas de estos musulmanes Africanos.
§  Cristóbal Colón admitió en sus cartas que el Lunes, 21 de Octubre de 1492, cuando su barco navegaba cerca de Gibara al noreste de Cuba, vio una mezquita en la cima de una bella montaña. Las ruinas de mezquitas y minaretes con inscripciones de versos coránicos han sido descubiertas en Cuba, Méjico, Texas y Nevada.
§  Un conocido historiador y lingüista, Leo Weiner de la Universidad de Harvard, en su libro, África y el descubrimiento de América (1920) escribió que Colón estaba bien informado acerca de la presencia Mandinga en el Nuevo Mundo y que los musulmanes de África Occidental se habían extendido por todo el Caribe, y por los territorios de América del Norte, Sudamérica y América Central, incluyendo el Canadá, donde comerciaban y contraían matrimonio con los iroqueses y los indios algonquinos.
§  Un historiador y geógrafo musulmán, Abul-Hassan Ali Ibn Al-Hussain Al-Masudi (871-957), escribió en su libro Muruj adh-dhahab wa maadin aljawhar (Los prados de oro y las canteras de joyas) que durante el reinado del Califa Andalusí, Abdullah ibn Muhammad (888-912), un navegante musulmán, Jashjash Ibn Said Ibn Asuad, de Córdoba, zarpó de Delba (Palos) en el 889, cruzó el Atlántico, llegó a un territorio desconocido (ard majhula) y volvió con tesoros fabulosos.
§  Cristofake Colón y los primeros exploradores españoles y portugueses pudieron surcar el Atlántico gracias a la información geográfica y navegacional de los musulmanes; en particular de mapas hechos por comerciantes musulmanes, que incluyen a Al-Masudi (871-957) con su libro Ajbar az zaman (Historia del Mundo) que está basado en material recopilado en África y Asia. De hecho, Colón tuvo dos capitanes de origen musulmán durante su primer viaje transatlántico: Martín Alonso Pinzón era el capitán de la Pinta y su hermano Vicente Pinzón era el capitán de la Niña. Eran acomodados, expertos armadores que ayudaron a organizar la expedición de Colón y prepararon el buque insignia, la Santa María. Hicieron esto asumiendo los gastos por razones tanto políticas como comerciales. La familia Pinzón estaba emparentada con Abu Zayan Muhammad III (1362-1366), el sultán marroquí de la dinastía merinida (1196-1465).








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